Muchas empresas peruanas venden hoy, entregan hoy, facturan “al contado” pero realmente cobran 30, 45, 60 o incluso 90 días después.
Es una práctica que puede haberse mantenido durante años. Sin embargo, y continuar con la oración anterior.el problema aparece cuando la empresa necesita liquidez y quiere hacer factoring.
En ese momento descubre que la forma en que emitió su factura puede hacer que el proceso para convertir esa cuenta por cobrar en un título valor sea diferente y más complejo.
La primera pregunta, por tanto, debería hacerse mucho antes de necesitar financiamiento:
¿Estoy emitiendo mis facturas de acuerdo con la forma en que realmente me pagan?
¿Qué significa emitir una factura al contado?
SUNAT establece una definición muy concreta:
Una factura electrónica se emite con forma de pago “contado” cuando el importe total de la operación se paga en la misma fecha de emisión.
Por ejemplo:
- Entrego el producto el 10 de agosto.
- Emito la factura el 10 de agosto.
- Mi cliente paga íntegramente el 10 de agosto.
En ese caso corresponde emitir la factura al contado.
No depende de cómo históricamente se haya configurado el ERP del comprador ni de cómo acostumbraban facturar las empresas.
Depende de cuándo se paga realmente la operación.
Infórmate sobre «La emisión de facturas: importancia y beneficios«
¿Qué significa emitir una factura al crédito?
SUNAT establece que corresponde consignar “crédito” cuando el importe total de la operación se paga total o parcialmente en una fecha posterior a la emisión.
En estos casos también deben informarse:
- el monto neto pendiente de pago;
- la fecha o fechas de vencimiento;
- las cuotas, cuando corresponda; y
- el importe de cada cuota.
Veamos un ejemplo.
Una empresa entrega mercadería por S/ 50,000 el 10 de agosto, emite ese mismo día la factura y su cliente pagará el 9 de septiembre.
La realidad comercial es sencilla:
La empresa está vendiendo a crédito.
Por lo tanto, la factura debería reflejar esa realidad.

¿Qué pasa si mi cliente me pide emitir al “contado”, pero realmente me pagará dentro de 30 o 60 días?
Aquí aparece uno de los problemas que observamos en el mercado.
Ejemplo
Imaginemos una pequeña empresa fabricante de alimentos que abastece a una gran empresa.
Entrega su mercadería y el comprador, por sus procedimientos internos, le solicita emitir la factura al “contado”.
Sin embargo, el pago no se produjo ese día. El proveedor sabe que recibirá el dinero varias semanas después.
Durante años puede trabajar de esa manera sin percibir un problema.
Hasta qué necesita liquidez.
Tiene una factura por cobrar y decide utilizar factoring para obtener anticipadamente esos recursos.
Y entonces descubre que la factura que comercialmente representaba una venta a plazo fue emitida como si hubiera sido pagada al contado.
Incluso puede encontrarse con una segunda dificultad: que el comprador manifieste que no desea que sus proveedores negocien sus facturas mediante factoring.
Son dos problemas diferentes y conviene prevenir ambos.
Aprende aquí «Proceso para la emisión de facturas«
¿Por qué es importante emitir correctamente al crédito si me pagarán después?
Desde diciembre de 2021, existe en SUNAT una Plataforma de Confirmación para determinadas facturas y recibos por honorarios electrónicos emitidos al crédito.
El comprador puede visualizar el comprobante y registrar su conformidad o disconformidad.
Tiene un plazo de ocho días calendario desde la puesta a disposición de la factura para hacerlo.
Si existe alguna disconformidad, esta puede ser atendida o subsanada según corresponda.
También existe la conformidad presunta.
Toda factura electrónica por crédito mayor a 8 días se encuentra dentro de este régimen y lista para su anotación en una Institución de Compensación y Liquidación de Valores (ICLV), como CAVALI, para su posterior negociación.
Esto resulta especialmente relevante para las empresas que quieren mantener abierta la posibilidad de financiar sus cuentas por cobrar.
Factura electrónica y Factura Negociable no son exactamente lo mismo
Esta diferencia es fundamental.
Una factura electrónica es un comprobante de pago que acredita una operación comercial y tiene efectos tributarios.
La Factura Negociable, en cambio, es un título valor que representa un derecho de crédito y puede ser transferido.
Cuando se trata de comprobantes electrónicos, la Factura Negociable se constituye mediante su anotación en cuenta en una ICLV, como CAVALI.
Esto permite convertir una cuenta por cobrar comercial en un activo que puede ser negociado.
En términos sencillos:
Venta → Factura electrónica → Conformidad → Anotación en CAVALI → Factura Negociable → Financiamiento

¿Una factura emitida al contado puede convertirse después en Factura Negociable?
Sí. Emitir una factura al contado no significa automáticamente que nunca pueda convertirse en una Factura Negociable.
Pero el procedimiento de conformidad es diferente.
CAVALI explica que para los comprobantes electrónicos al crédito con plazo de pago mayor a ocho días, dentro del régimen correspondiente, la conformidad se realiza mediante la Plataforma de Confirmación de SUNAT.
Para otros comprobantes que puedan dar origen a Facturas Negociables —entre ellos determinados comprobantes al contado— el proceso de conformidad se mantiene a través de Factrack, la plataforma de CAVALI.
Por eso es tan importante emitir correctamente desde el principio.
Si la realidad comercial es una venta a plazo, emitir la factura al crédito permite que el comprobante nazca reflejando correctamente esa realidad.
¿Cómo debería hacerlo una empresa correctamente?
Antes de emitir una factura, debería hacerse una pregunta sencilla:
¿Cuándo voy a recibir realmente el dinero?
Si recibirá el importe total en la fecha de emisión: CONTADO.
Si recibirá todo o parte del importe después: CRÉDITO.
A partir de allí, debe existir coherencia entre toda la documentación:
Orden de compra
↓
Condiciones comerciales
↓
Entrega del bien o prestación del servicio
↓
Factura electrónica
↓
Monto pendiente y vencimiento
↓
CAVALI / Factura Negociable
↓
Conformidad
↓
Posibilidad de financiamiento
La cuenta por cobrar debe construirse correctamente desde que nace, no cuando aparece una necesidad urgente de caja.
Conoce los tipos de «Facturas con retención o detraccción«
Caso práctico: una empresa que vende a una gran cadena
Una pequeña empresa fabricante de alimentos vende S/ 80,000 a una empresa de gran tamaño.
Escenario 1: emisión que no refleja la realidad
Emite hoy:
Forma de pago: CONTADO
Pero el dinero llegará dentro de 60 días.
A los 20 días necesita capital para producir su siguiente pedido y busca factoring.
Recién entonces intenta convertir esa cuenta por cobrar en un activo financiable y descubre las fricciones operativas y comerciales asociadas.
Escenario 2: documentar desde el origen la operación real
La venta se acuerda a 60 días.
La orden de compra refleja esa condición.
La factura se emite:
Forma de pago: CRÉDITO
Monto pendiente: S/ 80,000
Vencimiento: fecha acordada
La factura puede seguir su proceso: ser anotada en cuenta en CAVALI para constituir la factura negociable, el pagador tendrá 8 días calendario para revisar la conformidad y posteriormente podrá ser negociada y convertirse en liquidez. La necesidad de financiamiento puede aparecer hoy o dentro de algunas semanas.
Cinco recomendaciones para que tus facturas puedan convertirse en activos financiables
1. Factura según la realidad económica de la operación.
No utilices “contado” simplemente porque siempre se hizo así.
2. Si cobrarás después, revisa que corresponda emitir al crédito.
Consigna correctamente monto pendiente, vencimiento y cuotas.
3. Haz coincidir tus documentos comerciales.
Orden de compra, factura, recepción y condiciones de pago no deberían contradecirse.
4. Conoce anticipadamente el proceso de conformidad.
No esperes a necesitar factoring para averiguar qué ocurre con tus facturas.
5. Piensa en la financiabilidad desde el momento de la venta.
Una cuenta por cobrar correctamente documentada puede convertirse en una fuente estratégica de capital de trabajo.
Preguntas frecuentes
¿Qué factura es mejor para hacer factoring? ¿Factura al contado o al crédito?
La factura al crédito es la opción ideal para hacer factoring, ya que refleja la realidad de una venta a plazo e ingresa automáticamente a la Plataforma de Confirmación de la SUNAT. Este flujo activa de forma directa el plazo de 8 días para obtener la conformidad del comprador y lograr su posterior anotación en CAVALI como Factura Negociable. Por el contrario, emitir una factura como «al contado» cuando el pago ocurrirá días después genera fricciones operativas y exige trámites adicionales más complejos para poder convertirla en un activo financiable.
¿Qué significa “contado” en una factura electrónica?
Que el importe total de la operación se paga en la misma fecha en que se emite la factura.
Si mi cliente me paga 30 días después, ¿debo poner contado o crédito?
SUNAT establece que cuando el importe se paga total o parcialmente en una fecha posterior a la emisión corresponde consignar crédito, junto con el monto pendiente y los vencimientos correspondientes.
¿Una factura al contado puede hacerse factoring?
Puede existir un procedimiento para constituir una Factura Negociable originada en determinados comprobantes emitidos al contado, pero su proceso de conformidad será diferente al de una factura electrónica al crédito con plazo mayor a ocho días.
¿Qué es una Factura Negociable?
Es un título valor que representa un derecho de crédito derivado de una operación comercial y que puede ser transferido. En el entorno electrónico se constituye mediante anotación en cuenta en una ICLV.
¿Mi cliente puede prohibirme hacer factoring?
La Ley N.º 29623 establece que cualquier acuerdo, convenio o estipulación que restrinja, limite o prohíba la transferencia de la Factura Negociable es nulo de pleno derecho. Esto debe distinguirse del derecho del comprador a formular una disconformidad cuando exista una causa que corresponda.
¿Cuánto tiempo tiene el comprador para dar conformidad o disconformidad?
Para facturas emitidas al crédito por un plazo mayor a 8 días, en la Plataforma de Confirmación de SUNAT, el adquirente tiene ocho días calendario desde la puesta a disposición para registrar su conformidad o disconformidad, bajo las reglas aplicables.
Conlusión: La idea más importante
No esperes a necesitar factoring para preocuparte por cómo emitiste tu factura.
Si vendes hoy pero cobrarás después, estás otorgando financiamiento comercial a tu cliente.
Documentarlo correctamente desde el origen no solo permite que la factura refleje la verdadera operación comercial. También ayuda a preservar una alternativa muy importante para cualquier empresa:
convertir sus cuentas por cobrar en liquidez cuando la necesite.









